quinta-feira, 5 de maio de 2011

Mis tonterias para... Hacer tu risa estallar!

Como un Fénix que surge de las cenizas.


Volví después de, creo, 2 meses. Así como esa ave mitológica renace del polvo, yo vuelvo y también vuelven varios aspectos de mi personalidad y carácter que habían aparentemente desparecido.

A lo largo del tiempo fuera de casa cambié, me di cuenta de eso y otros también, hablé de eso y me encargue de advertir a mis padres y amigos al respecto, pero no les hice saber que había cosas en mí que no han cambiado, o que aparentemente desaparecieron temporalmente para luego volver aún más fuertes, más grandes y más MIAS. Y es que no les dije nada por que incluso yo ignoraba esa situación. Hay cosas que no volverán a ser las mismas y otras que tengo certeza que jamás cambiarán. Siempre voy a ser la “bebé” de mis papás, pero ya no soy una niña. Dejé de ser la adolescente anarquista que se empeñaba en ser diferente, pero siempre seré la portadora de un alma revolucionaria con sed de cambios, novedad, igualdad, justicia y respeto. No soy tampoco esa persona egoísta que piensa solo en sí, pero quiero llegar lo más alto posible y quiero llevar conmigo a las personas que amo. Aprendí a no rezongar, si no a quedarme callada ante una injusticia, y dejo claro que no son necesarias las palabras para luchar por lo que quiero. Sigo pensando que las personas vienen y van, pero también supe que hay unas que solo vienen y nunca se van, mientras existen otras que ni siquiera alcanzan a llegar.

Ha sido un año de autodescubrimiento, un año en el cual aprendí a aceptar lo que soy, un año en el que conocí personas maravillosas, un año que me enseñó que no importa mi sexo, mi religión, mi color de piel, mi preferencia sexual, mi raza o idioma, ni nada que pueda ser objeto de discriminación o racismo, siempre tendré personas con las cuales me identificaré, personas que me apoyarán, y no me dejarán sentirme sola jamás. Claro habrá también aquellas que harán un gran embrollo de cada cosa y cada opinión diferente a la de ellas, pero al fin y al cabo nada de eso importa, lo que importa es que he aprendido a aceptar lo que soy, he aprendido a aceptar lo que cada uno de ustedes, lo que cada una de las personas que están allá afuera piensan.

La sociedad cambia, yo cambio también pero al mismo tiempo me mantengo en mi lugar, y le agradezco a la vida por haberme dado una oportunidad de conocerme y aceptarme a mí misma.


domingo, 2 de janeiro de 2011

2011 em Rio de Janeiro, o lugar dos meus sonhos.


Si, Rio de Janeiro me dejo pasmada.
Este año pasé navidad y año nuevo en Rio de Janeiro.

El día 23 de Diciembre lloré como hace mucho tiempo no lloraba, extrañé muchísimo a mi familia, mis amigos, mi casa, mi mundo... El día de navidad fuimos a comer a un restaurante super nice, mis papás, mi hermano, mi abuelita y yo, la comida estaba deliciosa pero por causa de haber comido como niño de hospício esa misma tarde no conseguí terminar esa comida, aunque daban ganas de devorarla en la hora que llegaba a la mesa.

El día en que habriamos de recibir el 2011 desperte tarde, fui a la playa, almorzé con mi familia y leí hasta que llegó la hora de empezar a arreglarme para salir y dejar un nuevo año llegar a nuestras vidas. Usé un vestido blanco con flores que mi mami me compró antes de venir para Brasil, bueno bueno, fuimos mi hermano Patrick, Lucas -un amigo de mis hermanos y de la familia en general desde que vivían en Rio de Janeiro, osea desde hace más de 10 años- salimos de casa de Lucas como a las 10 pm yo creo, caminamos por todo Leblon, (barrio donde viven el y mi abuelita, que es considerado el lugar más "nice" de Rio de Janeiro osea todos los jóvenes estan llendo a vivir ahí y todo ese desmadre que ustedes ya conocen), después de caminar unas 6 cuadras y atravesar una calle llegamos a Ipanema, estaba LLENO de gente, nunca vi un lugar tan lleno en mi vida! ok estoy exagerando pero estaba muy lleno, eran aproximadamente 2 millones de personas, incluyendo turistas; extranjeros y brasileños, y por supuesto cariocas, después mi hermano decidió que sería buena idea ir hasta Copacabana, entoncés seguimos caminando por la playa hasta llegar a Copacabana, al llegar a la frente del Copacabana Palace -Hotel- no conseguíamos mas caminar, así que Patrick decidió que iríamos por la parte de atrás del hotel, fuimos con dificultad hacía atras del hotel y caminamos unas 3 cuadras mas, llegamos a EL PUNTO, -decidí llamarlo así, por que fue el lugar donde ocurrió todo- volviendo a lo importante, llegamos a EL PUNTO exactamente faltando 10 segundos para la media noche, fue solo poner un pie en la arena para que la multitud comenzara la cuenta regresiva; dez, nove, oito, sete, seis, cinco, quatro, três, dois, um, Feliz Ano novo! y claro, el show de fuegos artificíales no se hiso esperar ni un segundo, fue ese el momento en que entre en shock, las luces de aquellos fuegos se reflejaba en mis ojos y llenaba mi cuerpo de una energía impresionante, el sentimiento fue tan grande que sentí inevitablemente ganas de llorar de la emoción, no podía creer que estaba en Rio de Janeiro, en el país de mis sueños, el país en que soñaba vivir desde que tengo 7 años y además de eso recibiendo un nuevo año en una playa maravillosa, con gente maravillosa, lo único que estaba faltando ahí era mi familia de México, en ese momento decidí que lo primero que haré con mi primer sueldo en algunos años será llevar a mis papás a ver ese espectáculo que me dejó marcada y que no olvidaré ni en un millón de años, le agradesco a la vida por haberme dado la oportunidad de ver el espectáculo mas lindo que ya ví.